Introducción
El TVT es una neoplasia que ha sido reportada
en muchas partes del mundo, afecta a los genitales externos del perro, se transmite
por lamido, olfato o coito, y provoca lesiones muy dolorosas y sangrientas.
Todo esto la hace una enfermedad de mucha importancia, y es fundamental saber cómo
se produce, qué perros están más propensos a adquirirla, cómo funciona la
patogenia y sobre todo, cómo prevenirla.
Para poder saber si estamos frente a un caso de TVT, es necesario reconocer la
característica forma de coliflor que tienen las lesiones, y también las
manifestaciones clínicas, entre ellas una descarga genital hemorrágica.
Agente
causal
Tumor retículo endotelial.
Factores
predisponentes
Entre 2 – 4 años, edad de mayor actividad
sexual.
Es de alta frecuencia en perros de zonas tropicales
y subtropicales.
Comúnmente se lo haya en caninos de áreas
urbanas con grandes poblaciones de perros callejeros.
Patogenia
El tumor venéreo transmisible, al igual que
cualquier otro tumor, ocasiona un desequilibrio en los procesos de
proliferación celular y apoptosis, favoreciendo la acumulación de células que
darán origen a una masa tumoral.
Este tumor empieza afectando principalmente a
genitales externos y ocasionalmente a los genitales internos. En el canino
macho se origina a partir del pene, dentro del prepucio; y en las hembras en el
vestíbulo de la vagina. La metástasis no es común, se presenta en el 5% de los casos, pero pueden involucrar a
tejido subcutáneo, piel, ganglios linfáticos, ojos, amígdalas, hígado, bazo,
mucosa oral, hipófisis, peritoneo, cerebro y huesos largos. La mayoría de las
metástasis cutáneas son el resultado de traumatismos e implantación mecánica.
Se transmite
a través de la exfoliación y transplante de células neoplásicas en
mucosa genital, nasal u oral, durante el apareamiento, mordedura, rascado o
lamido de genitales afectados. La implantación del tumor se ve facilitada por
la presencia de cualquier lesión en la mucosa o pérdida de su integridad.
El TVT puede crecer lentamente o ser
rápidamente invasivo. El sistema inmunológico del hospedero tiene un papel
importante inhibiendo el
crecimiento del tumor y la metástasis. En perros jóvenes o con inmunidad
suspendida, puede haber tendencia a la metástasis. Esta ocurre porque las células del cáncer penetran en los vasos sanguíneos y linfáticos, circulan a través
de la circulación sanguínea, y después crecen en un nuevo foco. La metástasis ocurre por la proliferación de
una red de vasos sanguíneos que penetra en el tumor y le proporciona nutrientes, oxígeno y le retira los
residuos, retirando y llevando a la vez células neoplásicas descamadas a otras
partes del cuerpo. También puede ser que el tumor rompa los límites naturales
del tejido y llegue a invadir vasos sanguíneos
(sin que haya proliferación de estos).
En el tumor benigno las células tumorales se asemejan a las
originales, el crecimiento es lento y mientras se van multiplicando se expanden
y desplazan a otras células. En el tumor maligno, las células tumorales no se asemejan a
las células originales, el crecimiento es rápido e invade, destruye y
reemplaza.
Descripción
de lesiones
Dos a tres semanas después de la implantación
se pueden observar pequeños nódulos de 1 – 3 mm de diámetro, de coloración
rosado a rojo. Las lesiones primarias son dermoepiteliales superficiales o
pedunculadas. Luego, los nódulos múltiples se fusionan formando masas más
grandes, tipo coliflor, hemorrágicos y friables. Puede ser único o múltiple,
sésil o pedunculado, nodular o papilar, de consistencia blanda, o firme y de
hasta aproximadamente 15 cm de diámetro.
Histológicamente
presenta varias capas de células redondas u ovaladas, citoplasma abundante y
granulado, núcleos redondos grandes, con numerosas figuras mitóticas y escaso
estroma (muy sangrante clínicamente). El principal hallazgo citológico del TVT es la presencia de
vacuolas citoplasmáticas bien definidas y claras. Una variedad de
células inflamatorias pueden observarse, especialmente en las lesiones
neoplásicas traumatizadas.
Manifestaciones clínicas
Diagnóstico diferencial
Debe diferenciarse de mastocitomas, histiocitomas o linfomas malignos. La descarga genital debe diferenciarse de uretritis, cistitis o prostatitis.

