lunes, 5 de julio de 2010

Acerca del cortejo...

















Al contrario de lo que muchas personas piensan, la mayoría de animales escoge a su pareja reproductiva, y no es un hecho al azar que se reproduzca con ella. ¿En qué se basan estos animales para escoger a su pareja? Es especialmente importante que el compañero sexual tenga buenos genes. Mientras más atractivo sea el animal para el sexo opuesto, significa que tendrá buenos genes y los transmitirá a su descendencia.
  • Cortejo en anfibios
En la mayoría de tritones y salamandra, el macho debe encontrar una hembra de su agrado y guiarla hasta el paquete de esperma que éste ha depositado en el suelo o en alguna charca. La hembra recoge el paquete de esperma con su cloaca u órgano reproductor. En cuanto a los sapos y ranas, en la mayor parte de las especies, los machos tienen un canto característico que atrae a las hembras de la misma especie, pero que también puede atraer a depredadores.







  • Cortejo en arañas
El encuentro puede ser peligroso para el macho. En muchos casos sucede el canibalismo sexual, es decir, la hembra devora al macho después de la cópula, como es el caso de la famosa viuda negra. Por eso los machos adoptan diferentes técnicas para conquistar a la hembra, dependiendo de la especie. En algunas especies esperan a que la hembra esté comiendo para acercarse, ya que estarán cos sus quelíceros ocupados y no podrán atacarlos. Otros atan con hilos de seda a la hembra. Una estrategia bien distinta y muy rara en arañas, es el ofrecimiento de un regalo nupcial. Dependiendo de la especie, el regalo puede ser una presa, secreciones o regurgitaciones del macho. Existen varias hipótesis de por qué hacen estos regalos. Una de éstas es para evitar el ataque de la hembra, ya que la mantiene ocupada comiendo. Otra es para que la cópula dure más y la hembra ponga una mayor cantidad de huevos. La principal araña que presenta este tipo de regalos es la

Pisaura mirabilis
, que se encuentra mayormente en Europa, y también hay otras dos menos estudiadas que son Pisaura lama y Perenethis fascigera. Estas dos últimas son japonesas. En Pisaura mirabilis, el macho captura una presa y la envuelve en seda hasta formar un paquete redondo que agarra con la boca y sale en busca de una hembra. Cuando la encuentra le entrega el regalo y una vez que esta lo agarra, sucede la cópula.



  • Cortejo en mantis religiosa
Los machos corren el riesgo de ser devorados durante el apareamiento por las hembras de su propia especie. Para reducir este riesgo, el macho se aproxima a la hembra con cautela, muy despacito, y cuando está lo suficientemente cerca ZAZ! salta sobre su espalda e intenta copular con ella. A veces la hembra ni se inmuta y sigue desplazándose y alimentándose mientras dura la cópula. Otras veces, se gira de repente y agarra al macho y empieza a comérselo empezando por la cabeza... que miedo! Lo más asombroso es que el macho está adaptado a esta posibilidad de canibalismo: incluso sin cabeza es capaz de llevar a cabo la penetración. De hecho, los movimientos copulatorios se aceleran cuando el macho pierde la cabeza. No cabe de duda que canibalizar al macho es muy beneficioso para la hembra ya que aparte de ser inseminada, obtiene alimento.


  • Cortejo de tilonorrinco
En Nueva Guinea, los machos de tolinorrinco o pergolero (aves de colores apagados), construyen unas estructuras sumamente elaboradas, como montículos, que reciben el nombre de glorietas y atraen a las hembras. De alguna manera, estas estructuras actúan como sustituto del plumaje llamativo de muchas otras especies de aves propia del área. Las glorietas son decoradas con objetos de colores llamativos como flores o frutos. Algunas especies pintan las paredes con una mezcla de saliva, fruta masticada y hierba, utilizando trocitos de corteza fibrosa para extender la pintura. Algunos machos roban objetos preciados, como trocitos de cristal azul, de las glorietas de los rivales y los añaden a la suya. Cuando una hembra se aproxima, el macho sube y baja las plumas del manto y salta de arriba a abajo. Algunas veces suele coger y tirar por los aires los elementos decorativos de la glorieta. La hembra puede aceptar la invitación y copular, o rechazarla. De cualquier modo, al cabo de un rato, la hembra se va y el macho recoge los objetos esparcidos por el suelo para colocarlos nuevamente en la glorieta y esperar a otra hembra.


  • Cortejo en emus

Los emus son aves grandes en las que una hembra se aparea con varios machos. La hembra produce un sonido como si retumbara un tambor a lo lejos y entonces el macho comienza a construir un nido en su territorio, para que más tarde se le una la hembra. Durante la cópula los dos se ponen juntos y mueven la cabeza de lado a lado. Después la hembra se sienta y el macho se sube encima sujetándole el cuello con el pico. Terminada la copulación, este huye. La hembra coloca hasta 6 huevos. Después se va y el macho es el encargado de la incubación y de cuidar a los polluelos. Más lindo! Generalmente las hembras se van y copulan con otro macho, solo unas pocas se quedan a cuidar al macho mientras éste incuba. El periodo de incubación es de 56 días, durante los cuales el macho no come ni toma ni defeca.


  • Cortejo en pingüinos emperadores

Antes de que llegue el invierno en la helada Antártida, los pingüinos emperadores realizan el ritual del cortejo, que consiste en que el macho infla su pecho con la cabeza estirada hacia atrás, a la vez que mueve las alas, haciendo sonidos parecidos a rebuznos. Una vez puesto el huevo, la hembra se lo deja al macho para que lo empolle en su bolsa incubadora mientras ella sale al mar a alimentarse. Al cabo de unos 65 días regresa tras haber recorrido hasta 150 km caminando con paso torpe, o deslizándose sobre el vientre por el hielo. Es sorprendente que logre reconocer a su pareja y polluelo entre la gran cantidad de pingüinos y crías que hay... ¿cómo lo hace? Durante el cortejo nupcial, cada uno memoriza tan bien la voz del otro que tras meses de separación consiguen localizarse. ¡Qué increíbles son los animales!


  • Cortejo de charranes


Los charranes son aves parientes de las gaviotas. El macho va al mar y pesca una presa. Regresa con la presa en el pico y la muestra a las hembras solteras para ofrecerla a alguna de ellas. Ella ha de tener cuidado, porque si toma el pescado le estará dando al macho un sí irrevocable que la compromete de por vida.

  • Cortejo de guacamayos

Los guacamayos son una de las aves más románticas. El macho ofrece a la hembra frutos y nueces y se las da de comer. Ambos enlazan sus picos y se pasan la golosina varias veces con la lengua de una boca a la otra. Entonces él cierra sus alas sobre ella y la abraza de un modo casi humano. Este matrimonio puede durar hasta 70 años.




  • Cortejo de la mosca Hilara sartor


Los machos cortejan a la hembra ofreciéndole un capullo vacío que parece un globo. Si la hembra acepta el regalo, se aparea con él. De todos modos el regalo carece de valor ya que el capullo está vacío.










  • Cortejo caballos
El macho reliza una serie de comportamientos para llamar la atención de la hembra: la mira insistentemente, relincha constantemente de manera prolongada y con mucha energía, levanta las orejas, dobla su cuello, abre los ojos de manera excesiva, dilata los ollares, olfatea ollares, orejas, cuello, axilas y bajo vientre de la yegua, lame los miembros posteriores de la hembra, lame y olfatea la zona genital de la yegua, realiza reflejo de flehmen (levantar el labio superior mostrando los dientes), mordisquea con suavidad la crin y se frota con ella, golpea a la yegua con el pecho para cambiarla de posición, entre otros. La excitación del semental es total cuando la hembra aparta la cola y deja el paso libre, ya que esto significa sumisión total.